De la noche a la mañana fue liberada y al mismo tiempo quedó prisionera en nuevos miedos. Sólo le bastó una noche para sentir que la pasión vive y que se puede convertir en fuego aun cuando su cuerpo sea siempre de agua...
Sólo una línea la separaba del bien y del mal y pudo ser pecadora y virgen al mismo tiempo. Fue niña y mujer; golondrina que se escapa con el viento para no volver jamás... vivió y murió en una noche y al amanecer se sintió otra...
No se arrepiente pero no desea volver atrás; quiere recuperar el tiempo que le fue robado y vive las horas como si fueran días; ya no le pertenece a nadie... ya no busca ser amada porque no cree ya en más palabras, porque simplemente está cansada...
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