Los recuerdos un día se van... y aquello que pensabas que nunca olvidarías, de repente ya no está...
Los olores, los lugares, las canciones que no podías ni pensar regresan a su estado natural, sin significados, sin remordimientos...
Esa idea de morir, de perder todo es de pronto tan absurda... sobrevives como todos, como lo has hecho en otras ocasiones...
Limpias tu mirada... sueñas... sigues la travesía...
miércoles, febrero 27, 2008
martes, febrero 26, 2008
Pecadora...
Pecadora, sucia, presa de una pasión malsana!
Deberías recibir cuarenta latigazos y no ver la luz en días...
Cómo te has dejado llevar por los bajos deseos carnales
que no son conducidos por el amor?
Cómo te entregas una y otra vez a cuerpos diferentes,
a realizar actos tan indecentes?
Mujer infiel! te conduces por el camino del mal
sin importar a quién o a quiénes arrollas a tu paso...
No, no puedes decir que actuaste por amor...
O es que acaso sabes lo qué significa?
En algunas de esas noches sentiste lo que es entregar el alma?
No, tú no sabes lo qué es despertar en la mañana
y buscar su calor cerca de tu almohada...
Pensar en él, días, noches, tardes enteras
esperando el momento de verlo otra vez...
No despertarás preocupada preguntándote
si comió, si pudiera tener frío... si rió a carcajadas...
Tú sólo sabes cómo encender su deseo,
cómo responder a su sexo...
Y eres una braza ardiente que domina y que decide,
que se sabe hecha de carne y del mismo fuego...
pero que no siente... que no es capaz de amar...
que gime mientras miente!
Dime a quién has salvado entre tus recuerdos?
Dime a quién quieres en realidad...?
Deberías recibir cuarenta latigazos y no ver la luz en días...
Cómo te has dejado llevar por los bajos deseos carnales
que no son conducidos por el amor?
Cómo te entregas una y otra vez a cuerpos diferentes,
a realizar actos tan indecentes?
Mujer infiel! te conduces por el camino del mal
sin importar a quién o a quiénes arrollas a tu paso...
No, no puedes decir que actuaste por amor...
O es que acaso sabes lo qué significa?
En algunas de esas noches sentiste lo que es entregar el alma?
No, tú no sabes lo qué es despertar en la mañana
y buscar su calor cerca de tu almohada...
Pensar en él, días, noches, tardes enteras
esperando el momento de verlo otra vez...
No despertarás preocupada preguntándote
si comió, si pudiera tener frío... si rió a carcajadas...
Tú sólo sabes cómo encender su deseo,
cómo responder a su sexo...
Y eres una braza ardiente que domina y que decide,
que se sabe hecha de carne y del mismo fuego...
pero que no siente... que no es capaz de amar...
que gime mientras miente!
Dime a quién has salvado entre tus recuerdos?
Dime a quién quieres en realidad...?
jueves, febrero 21, 2008
Mi más maravilloso ser...
No me alcanzará esta vida para tomar el valor y decirle cuánto en verdad significa su presencia, la sonrisa que me presta y todos, todos estos años con la más bella ilusión...
Quizás nunca destierre esta máscara y tantas palabras que se han ido secando en mi garganta... que han ido perdiendo la importancia... la necesidad de hacerlas volar...
Y es un amor que no se olvida, que se mantiene presente aunque siempre esté ausente y que endereza mis caminos cuando más pérdida estoy...
Es una pasión sin sacrilegios, que a veces pretendo ocultar, callar... dejar atrás, pero que resurge con la misma intensidad de aquel primer vuelo...
Es él la única esperanza, el único fuera del fango que me rodea, que con sólo una mirada me levanta y endereza, me invita a dejar todo atrás...
Y hoy, como hace más de dos mil días, me está invitando a despertar, encontrar el sentido y toda capacidad que tengo para recomenzar...
Hoy, como hace más de dos mil días, me halló en la nada, perdiendo toda posibilidad... y nuevamente sus palabras dan sentido a mis palabras... sus caricias hacen revivir mi piel...
No lo sueño, no lo espero... este amor no será perfecto pero es lo más cercano que tengo... es la virtud, mi templanza... mi más maravilloso ser...
Quizás nunca destierre esta máscara y tantas palabras que se han ido secando en mi garganta... que han ido perdiendo la importancia... la necesidad de hacerlas volar...
Y es un amor que no se olvida, que se mantiene presente aunque siempre esté ausente y que endereza mis caminos cuando más pérdida estoy...
Es una pasión sin sacrilegios, que a veces pretendo ocultar, callar... dejar atrás, pero que resurge con la misma intensidad de aquel primer vuelo...
Es él la única esperanza, el único fuera del fango que me rodea, que con sólo una mirada me levanta y endereza, me invita a dejar todo atrás...
Y hoy, como hace más de dos mil días, me está invitando a despertar, encontrar el sentido y toda capacidad que tengo para recomenzar...
Hoy, como hace más de dos mil días, me halló en la nada, perdiendo toda posibilidad... y nuevamente sus palabras dan sentido a mis palabras... sus caricias hacen revivir mi piel...
No lo sueño, no lo espero... este amor no será perfecto pero es lo más cercano que tengo... es la virtud, mi templanza... mi más maravilloso ser...
domingo, febrero 03, 2008
Brindis
Él... hoy se brinda por él...
Nuestras copas se han llenado con el dulce vino del olvido...
Se recuerdan los momentos en que buscábamos salvarnos de la soledad...
Sí, se brinda por ello...
Por la pasión, por el dolor... por una noche o tal vez dos...
Regresa a los labios la humedad de aquellos besos que se dieron sin pensar...
Las caricias... aquéllas que enardecieron los encuentros...
Tibias, suaves... sensación de seda cayendo sobre la piel...
Un sorbo al vino y el momento es más vívido...
Brindis por el calor compartido a la luz de una vela...
Por el arrebato... el dejarse llevar... el éxtasis...
Por su cuerpo... ardoroso al contacto de mi cuerpo...
Brindis por una imagen borrosa, que no significa más de lo que dio...
Digamos salud por él... ya olvidamos su nombre...
A él sólo se le recuerda por su piel...
Nuestras copas se han llenado con el dulce vino del olvido...
Se recuerdan los momentos en que buscábamos salvarnos de la soledad...
Sí, se brinda por ello...
Por la pasión, por el dolor... por una noche o tal vez dos...
Regresa a los labios la humedad de aquellos besos que se dieron sin pensar...
Las caricias... aquéllas que enardecieron los encuentros...
Tibias, suaves... sensación de seda cayendo sobre la piel...
Un sorbo al vino y el momento es más vívido...
Brindis por el calor compartido a la luz de una vela...
Por el arrebato... el dejarse llevar... el éxtasis...
Por su cuerpo... ardoroso al contacto de mi cuerpo...
Brindis por una imagen borrosa, que no significa más de lo que dio...
Digamos salud por él... ya olvidamos su nombre...
A él sólo se le recuerda por su piel...
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