lunes, octubre 22, 2007

6 de agosto 2007

Siempre he buscado creer, tener una esperanza quizás escondida en el fondo de mi alma… y he creído, he confiado en quien menos se lo ha merecido… y aunque muchas veces he dicho que no lo volveré a hacer, terminó cayendo en el abismo que crean mis propias palabras…

No me han servido dos, tres equivocaciones… otras tantas decepciones… y muchas, demasiadas lágrimas… años enteros buscando lavarlas, eliminarlas y estando a punto de lograrlo, vuelvo a creer en cualquier lacra…

Me ciego a cualquier defecto… olvido errores, humillaciones y desprecios… enaltezco las mínimas virtudes y doy gloria a cualquier pordiosero de integridad… pasa algún tiempo, a veces más a veces menos, y es entonces que encuentro la realidad…

Me despojo de ilusiones, sentimientos y cualquier palabra bella… y quedo desnuda, ante el frío del desengaño… lamentando el creer, el haber estado ahí para cualquier desconocido…

Y entonces vuelvo a tratar de olvidar, y me lleno de rencores, amarguras y la pura indiferencia… veo la vida pasar y la odio por la belleza que se supone puede brindar… a todos, menos a mí, que vuelvo al sendero de mi eterno regreso de la infelicidad…

Mañana será otro día...

Mañana será otro día y dejarás de sufrir por aquél al que tanto amaste… si es que en realidad el amor existe… porque esto sólo es dolor… cómo puedes dejar de pensar en ti, respirar, vivir por alguien que no tiene la mínima intención de dar…?

Esa no es la idea exacta que tenemos sobre el amor… eso es una enfermedad… es flagelarse por la noches y encadenarse a tormentos sin sentido… a mirar el espacio que se vuelve cada vez más vacío…

Y te pierdes al recordar sueños irrealizables, palabras nunca dichas y miradas que no existieron… y lloras… y lamentas en silencio que el tiempo se niegue a pasar…

Por primera vez imploras al cielo porque llegue el olvido y das una oportunidad a que aparezca el Dios misericordioso que siempre has sentido lejano… ¡por favor, hazme olvidar!

Y con los ojos lloviendo, escondes la cara en las almohadas, como si con eso ocultaras la vergüenza que te causa el haber caído… y cierras los ojos, esperando que mañana sea otro día… como si eso fuera a resolver tu vida…

Pensamiento sin fecha...

Dedicado a FJ y su sonrisa franca,

que me hacen sentir como en casa...

A veces no necesito jugar al cazador… al fugitivo misterioso que apresa lo que queda de inocencia…

A veces no me hace falta el erudito inconsciente que embelesa con vacías palabras que riega aquí y allá…

La mayor parte del tiempo carezco del alma que lo mismo sabe reír que llorar… que se preocupa y se ocupa… que puede perderse entre la gente, pero basta con verlo a los ojos para saber que es diferente…

A veces sólo estoy falta de esa sincera sonrisa, que aparece cuando me escucha, cuando tiene algo que decirme, sin ensayos, sin mentiras, sin tener que aparentar, sin jugar a las caretas…

Y es cuando estoy cerca de tanta ternura y franqueza que en mí brota vida y deseos por despertar, cuando el tiempo se me escapa de las manos sin temor, sin pensar en ello…

A veces no necesito lo que me he empeñado en encontrar y me doy cuenta que mi felicidad debe estar donde me niego a buscar…

Pero es hasta hoy que lo conocí que me he dado cuenta que los disfraces un día cansan y dejan de interesar, mientras que su risa franca nunca me dejará de atrapar…

viernes, octubre 12, 2007

No vale la pena...

Ayer quizás fue el primer día en que me di cuenta que no vale la pena...
ni su fresca agonía, ni su carencia de vida...
No es que haya perdido el tiempo, sólo me detuve en el tiempo...
para vivir su momento...
Fueron delicadas sonrisas sus dos o cuatro mentiras,
que aunque las supe una farsa me dediqué a escucharlas...
Hoy pienso en aquellos despertares fríos, con su cuerpo a mi costado...
con su vida en otro lado y su pretendido engaño...
Varias noches compartidas, carreteras recorridas
que en instantes se volvieron telarañas en mi vida
y no pueden soportar el movimiento del viento,
su ir, venir y continuar con una mentira en sus labios,
con dejarlo todo atrás...

5 Octubre 2007

Te conozco aun antes de escribirte, de recorrerte con la mirada y de tener tu compañía…

Te conozco aunque todavía no pueda ser tuya por una noche de delirios impensados…

Te conozco sin haber bebido el vino de tu tierna caricia y fragante palabra…

Te conozco cuando las estrellas aparecen en el cielo y la luz del día se extingue…

Te conozco como he conocido a mi alma que espera apesadumbrada el fulgor de tu llegada…