viernes, octubre 12, 2007

No vale la pena...

Ayer quizás fue el primer día en que me di cuenta que no vale la pena...
ni su fresca agonía, ni su carencia de vida...
No es que haya perdido el tiempo, sólo me detuve en el tiempo...
para vivir su momento...
Fueron delicadas sonrisas sus dos o cuatro mentiras,
que aunque las supe una farsa me dediqué a escucharlas...
Hoy pienso en aquellos despertares fríos, con su cuerpo a mi costado...
con su vida en otro lado y su pretendido engaño...
Varias noches compartidas, carreteras recorridas
que en instantes se volvieron telarañas en mi vida
y no pueden soportar el movimiento del viento,
su ir, venir y continuar con una mentira en sus labios,
con dejarlo todo atrás...

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