viernes, enero 04, 2008

La otra...

Nadie sospechaba de aquel gran secreto… llegada la noche se convertía en otra, tan segura, tan dichosa… seducía hombres a través de las palabras y ellos caían rendidos por su bien manejado misterio… y quién se lo iba a imaginar? Años enteros manejando otra personalidad… una que engañaba, mutilaba, que acababa con los sueños de uno que otro viajero… Robaba las noches y espíritus de pobres diablos desamparados que amanecían despiertos esperando poder encontrarla…
A veces engañar era su escape a la desdicha que sentía durante el día y aprovechaba el no tener cara ni identidad para pasar encima de las vidas de otros que, tal vez desolados como ella, buscaban una aventura fuera de su realidad… pero a ella no le interesaba si los otros comenzaban a crearse sentimientos… entre más dependientes se volvían a ella, más disfrutaba el momento de despedazar sus sueños… muchos pasaron de la excitación de una noche a una pasión sin control y entonces ella desaparecía… no dejaba rastro, nadie la conocía, no a ella, sólo a su fantasma… a la parte más ruin y despreciable de su persona que acariciaba seductoramente a quien se cruzara por sus nocturnos infiernos… que ella olvidaba cuando el cansancio llegaba y por fin, después de cautivar y levantar los más bajos deseos de cualquier desconocido, podía cerrar los ojos… y dormir, tal vez soñar…

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