domingo, octubre 08, 2006

Abrí las puertas...

No hace mucho tiempo que abrí aquella puerta que se mantenía cerrada, que me controlaba... Protegía a mi corazón y así pudo salvarse de romperse en mil pedazos... tantas veces.
Pero un día apareció ese ser que cambio lo oscuro y la razón, convirtiendo la vida en juegos de palabras que desaparecían con la luz del día y, aunque la vida ya se había encargado de tapiar mis ventanas, la soledad buscaba escapar por las rendijas que ese ser me provocaba.
Entonces decidí dejar la puerta abierta para él y para mí...
Y dejé que el sol me cubriera y me bañaran sus rayos, y diariamente salía y esperaba que se decidiera a entrar; y cuando así lo parecía, él caminaba hacia atrás...
Di oportunidad al tiempo, al destino y la razón, pero ninguno fue suficiente para hacer crecer el amor.
Hoy simplemente mantengo esa puerta abierta, aunque ya no lo espero a él... tal vez en este momento no espero a nadie, quizás este momento sea sólo para mí...

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