Tirar de una cuerda a veces no es la mejor solución para salir a la superficie. Al menos yo siempre he equivocado al elegir a la que me elevará y me dejará en libertad.
En esta ocasión volví a errar, aunque ¡hermoso es el perfume de esta equivocación! Me embriaga, me desnuda, me convierte en otra que quiere ser feliz...
Cierro los ojos y su aroma se apodera de mis sentidos; llego hasta el valle del olvido y el mundo entero resurge para mí.
Poderosa droga que no deja de arder en mis manos, cuando me aferro buscando salir...
Sus efectos pueden durar unos cuantos minutos pero el placer y su recuerdo me llevan hasta el sueño de esperar que mañana nuevamente despierte el deseo en mí...
viernes, abril 21, 2006
Elixir de salvación
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario